Recuerdo en mis años mozos que la tira de asado era algo tan grueso que a duras penas la podía terminar. Esa tira de asado mágica era tan esbelta como Mercedes Sosa. Esa tira de asado mágica guardaba dentro de sí el calor de las brasas hasta el último jugoso bocadillo.

Pero claro, hablo de otros tiempos, antes de los 2000.

En dos ocasiones que visité el paisito allá por 2004 y 2008, me encontré con unas tiritas de asado que parecían cinto de pasarela (por lo finas, no). No podía creer lo que estaba viendo. Me dije: en esta parrillada (Mercado del puerto) me están embromando, o tal vez pedí el corte más berreta que tienen.

Pues el amigo con el que estábamos comiendo me dijo que no, que ése era el corte normal de la tira de asado. Yo le dije que estaba chiflado, que las tiras de asados de antes eran el cuadrúple de gruesas por lo menos, y que esto no podía ser. El pelotudo este me aseguró que siempre había sido así.

Yo me pasé toda la tarde discutiendo que era así:

A ver, loco yo no estaba y además me jacto de haber tenido siempre una muy buena memoria. Así que: ¿cuál es? ¿De qué época de las vacas gordas me hablan?

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