A un viejo de 90 años el doctor le pide una muestra de esperma para su examen anual de salud. El doctor le da un frasco y dice, ¨Lleve este frasco a casa y me trae una muestra de esperma mañana¨

Al otro día el viejo vuelve al consultorio y le devuelve el frasco, que estaba tan vacío como el día anterior.

El doctor le pregunta qué pasa y el viejo le explica.

¨Vea doctor, fue así la cosa. Primero probé con la mano derecha, pero nada. Luego probé con la mano izquierda, y tampoco, nada. Entonces le pedí ayuda a mi esposa. Ella probó con la mano derecha, luego con la izquierda, probó con la boca, primero con la dentadura y luego sin ella, y nada. Hasta fuimos a lo de la Pocha, la vecina, y ella probó también, primero con las dos manos, luego con la axila, y hasta probó apretando con las rodillas, y tampoco, nada de nada.¨

El doctor, escandalizado, le dice: ¨¿Usted le pidió a la vecina?¨

¨Sí, ¡pero nadie pudo abrir el maldito frasco!¨

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