Trabajar en una oficina en Canadá es estar expuesto al “Alcahuetismo Corporativo Burocrático” (ACB (c) 2018, yo) del más alto nivel.

Mi campo, programación, que durante tanto tiempo fue inmune a tal enfermedad, ha acabado por sucumbir a la misma. Ya no es lo mismo ser programador hoy en día que a principios de los 2000. Hoy en día, los jefes (incompetentes ellos) quieren que el programador se pase el día en reuniones (juntas como dicen los mejicanos) aplaudiendo cuanta boludez dice el jefe. El trabajo, que lo hagan como puedan, que laburen el fin de semana en sus casas igual, no es lo más importante.

Alcahuetería es la nueva “Information Technology” (IT) de los tiempos que corren.

Los que ya tenemos años de programadores tras nuestro (tengo 45), nos resistimos a esto. En mi compañía, por ejemplo, he tenido las tales batallas campales con mi jefe, el jefe de mi jefe (a través de mi jefe, porque al jefe de mi jefe no le dan los huevos, si los tiene, de venir a hablar directamente conmigo) sobre lo que significa ser programador.

Cuando mi jefe me dice que ha recibido quejas que no soy un “team player”, o sea, un alcahuete, le digo que yo soy un programador, no un animador de circo. Dame especificaciones para programar una aplicación y me pongo a laburar. No me pidas que organice una reunión para alabar la última pelotudez burocrática que se le ocurrió a tu jefe.

Las computadoras no entienden burocracia. Entienden 0 ó 1, cierto o falso. No entienden “actividades en grupo para solidificar la metodología Agil de Desarrollo”, no entienden “reuniones con otros equipos para unificar una estrategia unificada de desarrollo de teorías espermatozoidales de soporte post-encefálico”.

Bueno… Esto yace a partir de un email de hoy que el jefe de mi jefe mandó a varios de sus intermediarios (él no se anima a hablar conmigo directamente) que para las vacaciones de fin de año los equipos tenemos que arreglar que haya suficiente cobertura de gente. O sea, no nos podemos tomar las vacaciones.

Me pasaré por las pelotas todo esto y, si se atreve a decirme algo a través de sus intermediarios, le comunicaré que como vice-presidente de (algo), no dudo esté sumamente calificado para encarar cualquier eventualidad.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *