Coma cordero. ¡Mentira que hace mal!
Sólo somos polvo en el viento.
Vote a Pinchinatti para un verdadero cambio.
Todo lo que hacemos cae a la tierra aunque nos neguemos a verlo.
Señor Gorbachev, ¡tire abajo este muro!

Si algo bueno ha salido de los Estados Corporativos de América ha sido la canción “Dust in the Wind” de Kansas. Genios. “Nada dura para siempre excepto la Tierra y el cielo”. Si eso no es una verdad cósmica, no entiendo nada.

El planeta Tierra seguirá estando, dando vueltas a la bola de gas que nos da la vida, alegremente, millones de años después que hayamos podrido toda su superficie en el nombre de los “mercados libres”. El sol seguirá orbitando el gigantesco agujero negro en el centro de la Vía Láctea millones de años luego que la raza humana deje de existir, por su propia estupidez.

Bonos de tesoro, interés, países en desarrollo, religiones, tecnologías, pañales, etc. Todos acabarán igual (o peor) que los dinosaurios. Los dinosaurios vivieron por más de cien millones de años. Nosotros los humanos vamos a ser la primer especie que se reviente a sí misma en menos de un millón.
¿Cómo habrían evolucionado los dinosaurios? Tal vez mejor que nosotros, ya que estaban más cercanos a la naturaleza, a la fuerza viva del planeta que nosotros, viles criaturas tacañas, podríamos alguna vez estar.

“Nada dura para siempre excepto la Tierra y el cielo”. Cierto. Pero los dinosaurios duraron millones de años sin bancos, sin leyes, sin religión.

“Polvo en el viento”.

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