Tras un enero brutal donde hubieron temperaturas de 25 bajo cero y 35 bajo cero de sensación térmica, el mes de febrero vino más amable. Ayer y hoy por ejemplo, con 9 de temperatura, la nieve ha comenzado a derretirse.

El lago Ontario sigue congelado sin embargo, y las gaviotas, patos, gansos, cisnes y otros pajarracos que no sé cómo se llaman (los que se sumergen para pescar) disfrutan de lo lindo.

Aquí me paseo, como tantas otras veces, por el Toronto Harbourfront, que me queda a unas tres cuadras del trabajo.

 

4 de febrero de 2019, lago Ontario.

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