La visita de este uruguayo al hermoso país de Bulgaria. Muchas cosas para ver y hacer. Espero haber capturado al menos una parte de la esencia de este país tan bello.

 

En camino a la ciudad de Plovdiv (la segunda más grande, despues de Sofía)

 

Haciendo unos asaditos en la casa de mis suegros, en el pueblo de Yoakim Gruevo, a unos kilómetros de Plovdiv (como decir Las Piedras de Montevideo más o menos)

En marcha al pueblo de Nayden Gerovo.

Patos, gansos y gallinas en la quinta de estos conocidos de la familia de mi esposa, en Nayden Gerovo.

 

Tras una tarde de cine y paseos, volviendo al pueblo de mis suegros con mi cuñada. Mi mujer se quedó en Plovdiv con una amiga. Yo no manejo porque cuando estoy en Bulgaria me paso la mayor parte del tiempo en pedo etílico gracias al exquisito vino tinto del suegro. Su rakia también tiene algo que ver.

 

Destilando rakia con el suegro. No hace falta explicar en más detalles (berp).

 

Visitando los museos tracios en Plovdiv. Hay quienes dicen que los tracios (la Bulgaria moderna) son los verdaderos originarios de la cultura occidental. No fueron los griegos, quienes “robaron” todo a los tracios. Pero los griegos tienen más marketing, algo así como los argentinos que siempre nos quieren afanar a Carlos Gardel a nosotros los uruguayos.

 

Y al final del viaje, de vuelta a Sofía.

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