En primer lugar, ¿por qué no se lo denomina “crown” virus? ¿Tal vez para que no haya connotaciones negativas con el “British Crown”? Si seguimos esta lógica, parecería que la Corona Española no es tan importante.

En segundo lugar, parece que hay varias “celebridades” que se lo han contagiado y lo anuncian orgullosamente a través de las redes sociales, como queriendo decir “¿Ven? Nosotros los humanos célebres también sufrimos lo que ustedes (los humanos no célebres) sufren”. Claro, los humanos célebres “sufren” la cuarentena desde sus palacios rodeados de hectáreas de césped, bosques y lagos. ¡Pobre gente, qué injusta es la vida!

Mientras tanto, los humanos no célebres están encerrados en apartamentitos o cuchitriles donde con suerte el sol entra por media hora cada día. Afortunadamente están las redes “sociales” (si tienen Interné) para diseminar los mensajes alentadores e iluminados de las celebridades.

A propósito de las celebridades, ¿han notado cómo están posteando videos de sus actividades físicas, sus hobbies, sus pensamientos esotéricos y filosóficos? Cualquier cosa con tal que la gente no los olvide. Después de todo, ya van semanas que Hollywood no está escupiendo nuevas basuras y estos famosos deben temer que la población los olvide. La memoria colectiva de la humanidad no es mucho más longeva que la de un perro cuyo dueño se va de vacaciones; cuando vuelve, el perro lo mira como diciendo: “¿y éste fantasma de dónde salió?”

¿Han visitado el supermercado? Acá en Toronto no hay papel higiénico. Unos acaparadores (la gente) se han comprado todo el inventario. Aunque Kimberly-Clark (gigante fabricante de papel para limpiarse el …) asegura que no hay desabastecimiento, las góndolas vacías en la sección de papel higiénico aseguran lo opuesto. Malditos acaparadores de papel higiénico. Los canales de información corporativa (CNN, MSNBC, Fox, BBC, CBC, etc) nos quieren convencer que odiemos a esos seres despreciables que acaparan todo el papel higiénico. Malditos seres despreciables. Lo que no nos mencionan, sin embargo, son los seres que acaparan toda la riqueza del mundo como por ejemplo el CEO de Goldman Sachs, quien acaba de recibir dos millones de dólares de aumento salarial. Porque seamos claros: una cosa es recaudar el dinero de los pobres (para cuidarlo) y otra muy distinta es el crimen de acaparar rollos de papel higiénico, eh.

A propósito de Kimberly-Clark, ha llegado a mi conocimiento que está en medio de una adquisición hostil de Google, Amazon y Apple.

Sobre el fútbol uruguayo qué decir: no todas son pálidas. Evitar sufrir el fútbol uruguayo por tiempo indeterminado es tal vez una de las pocas cosas buenas que ha traído este virus atorrante. Sigamos en cuarentena futbolística y tal vez, cuando todo este asunto concluya, el gran troesma ya no querrá salir de su casita. Esperemos que no le dé por “dirigir” por Viber…

Para finalizar, consideremos como este virus degenerado nos ha forzado a cambiar nuestras costumbres. Antes del virus coronita, cuando uno debía flatular, se ponía a toser para de esa forma “tapar” el rugido acusador. Durante el virus coronita, cuando uno siente que está por toser, se tira un pedo.

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